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El museo de las momias.

Habían pasado 30 años de trabajo cuando se inauguro el nuevo Campo Santo en las faldas del Cerro Trozado, sin embargo en ese año empezó a escribirse una historia llena de misterio.

El 9 de julio de 1865 es exhumado el médico francés Remigio Leroy, por asombroso que pareciere el cuerpo se conservo perfectamente, este hecho provoco un sin fin de opiniones. El verso profético “Polvo eres y a polvo volverás”, por alguna razón, perdonó a quien en vida salvara a muchos de las garras de la muerte.

Que si fue un milagro o un castigo, ese era el tema que andaba de boca en boca, lo mismo se comentaba en la plaza, como en el mercado. Pero lejos estaba de ser un caso aislado el tiempo nos seguiría sorprendiendo.

Otro más, se pregonaba por las calles y otro y otro más. Hasta que resulto ya no sorprender a nadie, el número de cuerpos seguía aumentando y llenando la administración del panteón.

Para entonces eran muchos los curiosos que deseaban conocer las “Momias de Guanajuato”* como empezaron a llamarles. Así que de forma clandestina visitaban algunos de los cuerpos exhumados y que hasta el día de hoy continúan en exhibición.

¿Por qué se conservan?

Científicos de la Universidad Quinnipiac, de Connecticut, Estados Unidos, concuerdan que la momificación de los cuerpos que se encuentran en el Museo de las Momias, se debió a los microclimas que se generan en las criptas. Precisaron que también se suman los factores de deshidratación de los cuerpos, entre los que destacaron la época del año en que fueron enterrados, las condiciones físicas de la persona, las ropas que vestían y la poca humedad.

Científicos de diferentes partes del mundo están interesados en aclarar este misterio, hasta el momento estudios practicados a los cuerpos momificados han revelado datos interesantes sobre el pasado y las cusas de la muerte.

El nuevo museo

Después de atravesar el cementerio Juan y Rosario descienden por una estrecha escalera de caracol que los conduce hasta un pasillo. De pronto se hallan en medio de docenas de momias recargadas a la derecha y a la izquierda del corredor, al ir avanzando Juan se detiene, la expresión de angustia en el rostro de una mujer momificada lo impactó tanto que pregunta al guía la razón y el por qué sus manos están junto a su rostro. Juan conoció a Ignacia Aguilar de Chirilo la mujer que fue enterrada viva. Esta experiencia la vivieron miles de turistas al visitar el antiguo museo de las momias en Guanajuato.

Los 109 cuerpos momificados entre hombres, mujeres y niños hasta hace unos años eran exhibidos así, sin ninguna protección y originalmente el acceso se ubicaba al fondo del panteón de Santa Paula, como era de esperar muchos se desmallaban por la impresión.

Con el tiempo se realizaron cambios a fin de mejorar la imagen y proteger los cuerpos que poco a poco eran destruidos por curiosos que incluso se llevaron dedos de los mismos como recuerdo.

Bajo la administración del Presidente Municipal Dr. Eduardo Romero Hicks, se realiza la remodelación y ampliación del museo. Las modernas salas, permitirán mayor cuidado con la ambientación y sobre todo con la temperatura, a fin de que las momias sean exhibidas en un clima apropiado.

Con estos cambios se espera que las nuevas generaciones puedan conocer el Museo de las Momias patrimonio de nuestra ciudad.

*Cabe destacar que los cuerpos encontrados no fueron el resultado de procesos químicos para preservarlos, como en el caso de las momias egipcias e incas. La palabra momia del persa “MUN” que significa Cera, se aplica al cuerpo que de forma natural o artificial inhibe la putrefacción.